Acumular capacidades productivas para ser más competitivos

En el marco de la segunda conferencia del “Foro Argentina Industrial 2018: En Búsqueda de la Competitividad”, organizado por NUMANIEEC, Fernando García Diaz, Jefe de Investigación del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA), se mostró optimista, al destacar que para 2018 ve un escenario relativamente favorable, que prolonga la tendencia del año pasado, en comparación a los últimos años.

Durante su conferencia, titulada ‘Actualidad económica e industrial y desafíos futuros’, García Díaz expresó que el comercio global después de la crisis de 2009 quedó muy resentido. “Antes de la crisis venía creciendo a un ritmo del 9% anual y después de la crisis empezó a crecer entre 1 y 2 por ciento, con mucha menor dinámica. Por suerte en 2017 y 2018 esto empieza a revertirse en línea con el aumento del PBI mundial y está creciendo el comercio a un ritmo del 5%. Es decir, bastante menos de lo que venía siendo antes del 2009, pero un poco mejor que en los últimos años. Para el 2018 el FMI estima un crecimiento global del 3,9% aproximadamente. Eso es bueno porque en los últimos años, con el escaso crecimiento del comercio global, había bastante capacidad ociosa en los países centrales, en los países industrializados, y eso tendía a presionar y a competir muy fuerte con los países emergentes”, detalló ante los 120 ejecutivos de compañías industriales líderes nacionales y multinacionales, que participaron del foro.

“En relación a Brasil, ya yendo para nuestra región, 2018 también luce un poco más favorable. Brasil venía teniendo unos años muy malos. Entre 2014 y 2017 el PBI cayó 6% y la actividad industrial nada menos que 14%. Esto también impacta en la economía Argentina y sobre todo en la industria, donde hay muchos sectores que están muy integrados con la estructura productiva brasileña. El caso ejemplar es la industria automotriz, que había tenido un golpe bastante fuerte, y la recuperación de la economía brasileña, si bien no es que todavía está consolidada ni mucho menos, ya implicó una reactivación en el sector. De hecho en el primer cuatrimestre las exportaciones automotrices crecieron nada menos que 50%”, informó.

En este marco, García Díaz indicó que la actividad industrial en la Argentina, durante el primer trimestre de 2018, acumuló un crecimiento de casi el 4%, a lo cual evalúo como muy positivo, en comparación con los últimos años. “Por ejemplo 2015 y 2016 fueron años complicados, en 2017 empezó a dar la vuelta la industria y en 2018 esperamos que termine de consolidarse”, dijo.

De todas formas, para el especialista la recuperación todavía es heterogénea. “Hay algunos sectores que están siendo bastante dinámicos, entre ellos el automotriz, a raíz de la recuperación de Brasil, y otros sectores vinculados a la construcción, que fue el sector estrella del año pasado, como los insumos para la construcción, despacho de cemento, aluminio y algunos otros”, especificó, mencionando que en el bloque de sectores que está creciendo moderadamente o recuperando su nivel de actividad, se encuentran los alimentos y bebidas, papel y cartón, metal mecánica, edición e impresión, y caucho y plástico.

“Entre los sectores que todavía están bastante golpeados, encontramos a los más vulnerables como textil e indumentaria y calzado, y algunos otros asociados al agro, donde este año la sequía tuvo un impacto fuerte, como agroquímicos, maquinaria agrícola, molienda de oleaginosas, en los que tenemos algunas caídas”, sostuvo.

En relación a la mejora en los niveles de competitividad, García Díaz aseguró que los países desarrollados son aquellos que logran acumular capacidades productivas, refiriendo a los resultados de un trabajo realizado por la UIA con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a partir de una metodología desarrollada por investigadores de Harvard y del MIT,

“Encontramos que países como Japón, Canadá y Corea del Sur, tienen una estructura productiva con muchas capacidades. Los países de bajos ingresos como Nigeria y otros países de África, son países con bajas capacidades productivas. Nosotros estamos en el medio, a mitad de camino. Esto es en parte una buena noticia, ya que Argentina tiene muchas capacidades y potencialidades, pero si miramos la historia, si miramos la película, encontramos que no es demasiado alentador lo que vemos. De hecho, tenemos el mismo PBI per cápita industrial que hace 40 años y eso es bastante complicado”, se lamentó el Jefe de Investigación del Centro de Estudios de la UIA.

Según explicó García Díaz, para trabajar en la competitividad hay cuatro planos esenciales:

  1. Una macro economía sustentable que crezca sostenidamente
  2. Un marco institucional en el que tenemos que trabajar con mejores, más eficientes y más eficaces políticas económicas
  3. Aumentar la productividad adentro de las empresas
  4. Mejorar la infraestructura para aumentar la productividad afuera de las empresas (extra firma).

“Nosotros todavía tenemos una deuda muy importante como país. En los indicadores de la OCDE, que buscan medir el posicionamiento de la Argentina en comparación con otros países, incluso en desarrollo, vemos que estamos bastante mal posicionados, tanto en infraestructura vial, como infraestructura ferroviaria y energética”, advirtió García Díaz, indicando que hay que trabajar en serio la convergencia entre sector público y privado, ya que de lo contrario, lo que se haga en materia de competitividad intra compañía, no va a alcanzar.

“Es importante entre otras cosas mejorar el financiamiento que es uno de los elementos de la competitividad extra firma. El crédito forma parte del PBI y Argentina está en niveles de África subsahariana, con países de muchos menores ingresos”, sostuvo, haciendo referencia a la necesidad de potenciar las iniciativas de financiamiento que se articulan desde el Ministerio de la Producción, enunciadas por Fernando Grasso, Secretario de Industrial de la Nación, durante su conferencia en el Foro Argentina Industrial 2018. “Tenemos un sistema financiero todavía muy poco desarrollado y muy poco capilarizado”, subrayó García Díaz.

“Argentina necesita inversión para mejorar la productividad dentro de las firmas, inversión y planes y programas públicos para mejorar la productividad e infraestructura del país, y el trabajo conjunto de todos nosotros, en el sector privado, la sociedad civil, y en el sector público, para trabajar articuladamente y mejorar las cuestiones que hacen a la competitividad”, destacó el especialista.

En relación a la internacionalización del país, García Díaz consideró que “Argentina no ha logrado tener una inserción internacional importante e inteligente. Por supuesto  que es una cuestión estructural, no es una cuestión ni de este año ni de los últimos, sino que hace mucho tiempo que Argentina necesita posicionarse mejor en el mundo. De todas formas, este posicionamiento tiene que ser equilibrado, tanto por el lado de las exportaciones como por el lado de las importaciones”, analizó.

“Es importante en la medida en que Argentina haga este salto hacia la inserción, cuidar en la transición a los sectores más vulnerables, para que no se pierdan capacidades. Me parece que en la transición es importante cuidar y resguardar las capacidades para que se multipliquen y logremos de una vez insertarnos exitosamente en el mundo”, recomendó el Jefe de Investigación del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA).