Incrementar la diversidad de género en las PYMES industriales, como factor de competitividad

    Por Daniel Urman, director de NUMAN

    Un informe realizado por el sector de Mujeres Empresarias de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), presentado en el encuentro ‘Mujeres y negocios: su impacto en las organizaciones’, reveló que en el 39,1% de las PYMES hay una mujer que toma las decisiones (en el 21,1% de estas compañías decide únicamente una mujer y en el 18% las decisiones son tomadas por hombre o mujer).

    La participación de la mujer es menor en la industria (29,5%) que en el comercio (42,1%).

    El 90,7% de las industrias cuentan con un hombre resolviendo (en el 69,4% de los casos sólo decide un hombre y en otro 21,3% lo hacen hombre y mujer), y solo en un 8,2% de las pymes industriales deciden únicamente mujeres.

    El Indicador de Participación de la Mujer en las Pymes (IPAMUP) elaborado en base a una encuesta realizada por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en noviembre de 2018, entre 1.526 industrias y comercios pequeños y medianos del país, arrojó como resultado que, si bien la participación de la mujer en las pymes viene marcando importantes avances, todavía la brecha con los hombres es elevada.

    Según los resultados de la encuesta de CAME, la industria sigue siendo una actividad muy sexista: no sólo la participación promedio de la mujer es baja, sino que en actividades como material de transporte o productos químicos y minerales no metálicos es prácticamente nula. El sector de indumentaria, textil, calzado y marroquinería es donde mayor participación tiene la mujer: 43%, mientras que material de transporte es donde menos: 12,5%.

    “La medición de la participación de la mujer nos invita a comprometernos”, dijo Beatriz Tourn, presidenta de MECAME.

     

    Aumentar la diversidad de género en la industria: un desafío para 2019

    Frente al dato divulgado por CAME, debemos destacar la importancia que tiene la diversidad de género en relación a la competitividad de las empresas y del país, y la urgencia por asumir políticas corporativas que fomenten la inclusión femenina en todo nivel, incluyendo los puestos de alta gerencia.

    De hecho, en el marco del Foro Argentina Industrial 2018, que organizamos NUMAN y IEEC, la diversidad -asumida por el sector industrial en su sentido más amplio, incluyendo diferencias de género, edad, raza, discapacidad o condición física, orientación sexual, religión, nacionalidad y generacionales- fue identificada como una de las 13 estrategias esenciales para mejorar la competitividad industrial.

    Las políticas corporativas orientadas al desarrollo de la diversidad, incluyendo que un mayor número de mujeres asuman posiciones gerenciales determinantes, están generando resultados que valen la pena destacar:

    • Mejoran sustancialmente el ambiente laboral
    • Aportan diferentes puntos de vista
    • Incrementan el compromiso hacia la compañía
    • Elevan la productividad.
    • Mejoran la competitividad.

    Es por ello que las políticas industriales de diversidad de género deben involucrar:

    • Una mayor presencia de mujeres entre los mandos altos y medios. La visión y capacidad gerencial del género femenino son especialmente necesarias, tanto para los momentos de bajas expectativas económicas, como para los tiempos de reconversión productiva y profesional que está impulsando la cuarta revolución industrial. “En momentos de crisis las mujeres nos arremangamos y salimos a pelearla”, subrayó Alicia Ciciliani la ministra de Producción de la provincia de Santa Fe, en el encuentro ‘Mujeres y negocios: su impacto en las organizaciones’.
    • Una equiparación salarial en todos los niveles. En este sentido, un comunicado de CAME destaca que si se tiene en cuenta que las mujeres deciden el 65% del gasto de la familia, contar con esta mirada en las empresas puede ser decisivo. “La igualdad de género es un buen negocio”, remarcó la especialista de Sector Privado de ONU Mujeres, Verónica Baracat, agregando que “a todos los gobiernos les conviene que las mujeres ganen más, porque además invierten mucho más en educación y salud”.
    • Incorporación femenina a las ternas en los procesos de selección de planta.
    • Otorgar beneficios extras a las mujeres, como por ejemplo la extensión de la licencia de maternidad, guardería paga por 2 años y el retorno progresivo al trabajo (soft landing), incluyendo la posibilidad de incorporar en ese proceso el home office.
    • Mejorar las medidas ergonómicas para poder contar con más mujeres en los ámbitos de producción.

    Pero la diversidad de género va más allá, y debe incluir la aceptación de las distintas inclinaciones sexuales que existan en el piso de planta, fomentando la comprensión de la diversidad de géneros en su concepción más amplia.

     

    Acceder al reporte de CAME: http://www.redcame.org.ar/contenidos/comunicado/Detras-del-39_1_-de-las-Pymes_br_-hay-una-mujer-que-toma-las-decisiones.1597.html