Se necesitan más mujeres en la industria para mejorar la competitividad

    Por Daniel Urman, Director de NUMAN

    Los niveles de diversidad de género y competitividad en las empresas están directa y proporcionalmente conectados. Numerosos estudios de mercado señalan que las compañías que cuentan con un mayor porcentaje de mujeres en posiciones de liderazgo presentan mejores resultados. General Motors Company, Nissan México y Duke Energy, son algunos de los ejemplos que lo confirman.

    De hecho, en la última edición del ‘Foro Argentina Industrial: En Búsqueda de la Competitividad’, que organizamos NUMAN y el IEEC, 120 ejecutivos de compañías industriales líderes, nacionales y multinacionales, identificaron a la diversidad e inclusión entre los principales desafíos y medidas que deberían implementarse para incrementar la competitividad de la industria argentina.

    En el campo de las propuestas para lograr una mayor diversidad en las operaciones industriales, se destacaron especialmente: sumar mujeres a las ternas en los procesos de selección de planta y otorgarles beneficios extras (extensión de la Licencia de Maternidad, Guardería paga por 2 años) y mejorar las medidas ergonómicas para poder contar con más mujeres en tareas de producción, entre muchas otras acciones.

    Sin bien la brecha entre géneros aún continúa abierta a través de desventajas remunerativas, mayores restricciones y exigencias para aplicar a un puesto o lograr una promoción, escasez de presencia femenina en posiciones de liderazgo, entre muchas otras diferencias; desde las empresas industriales argentinas percibimos un mayor interés por resolverla, principalmente en los últimos meses.

    De todos modos, numerosos indicadores confirman la persistencia de una brecha de género, que se deberá resolver en el corto y mediano plazo, para no perder competitividad:

    • El Informe Mujeres y Mercado de Trabajo realizado por el Instituto Nacional de las Mujeres y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación Argentina, señala que las mujeres acceden en menor medida que los varones a puestos de decisión, a pesar de haber alcanzado un nivel de instrucción superior (sólo 3 mujeres de cada 10 personas ocupan cargos de dirección o jefaturas). El puesto de jefes es ocupado en un 69,9 % por varones y las mujeres jefas representan sólo un 30,1 % marcando una diferencia que se mantiene respecto de los cargos de dirección, donde las mujeres representan un 31,2 % y los varones un 68,8%. En este contexto, el reporte manifiesta una situación generalizada y preocupante: las mujeres están atrapadas en lo que se denomina “suelo pegajoso”, entendido éste como la fuerza que mantiene a las mujeres atrapadas en la base de la pirámide económica (Torn y Recio, 2012).
    • Un relevamiento Comisión Nacional de Valores (CNV) indica que las mujeres solo ocupan el 10% de los puestos directivos en compañías argentinas.

    La brecha es aún más visible en relación a la participación femenina en el mercado laboral industrial. El Informe Mujeres y Mercado de Trabajo mencionado, revela que en relación a los años 2016 y 2017, aproximadamente solo 12% de las mujeres que se desempeña en el ámbito privado registrado se concentra en la industria.

    Lo curioso, es que quienes se resisten a una mayor presencia de mujeres en puestos de liderazgo en las empresas, olvidan o desconocen la enorme influencia femenina en las diversas ramas industriales a lo largo de la historia. Por ejemplo:

    • Helen Augusta Blanchard, conocida como Lady Edison, fue una prolífica inventora para la industria textil, con 28 patentes en total, entre ellas la máquina de coser en zigzag.
    • Elizabeth MacGill fue la primera diseñadora de aeronaves del mundo.
    • Hedy Lamarr, fue una estrella de cine de los años 30, devenida en inventora al crear un sistema de comunicaciones a control remoto para el ejército de los Estados Unidos, que serviría años más tarde como base para tecnologías modernas como Bluetooth, Wi-Fi y GPS.
    • Stephanie Louise Kwolek, descubrió polímeros cristalinos líquidos, que dieron como resultado el producto Kevlar, una fibra de alta resistencia que puede ser hasta cinco veces más resistente que el acero y es utilizada en chalecos antibalas, neumáticos, fuselajes de aviones y cables de fibra óptica. G
    • Emily Warren Roebling lideró la construcción del puente de Brooklyn, en Nueva York.
    • Ada Lovelace fue la primera programadora de la historia, desarrollando el primer software conocido en el siglo XIX, para calcular los números de Bernoulli en una máquina analítica diseñada por Charles Babbage.
    • Katherine Johnson fue la encargada de calcular la trayectoria del primer vuelo espacial, mientras que Barbara Crawford Johnson participó en el equipo de ingeniería de la NASA que trabajó en la llegada a la luna.

    En la actualidad, se destacan (entre muchas otras mujeres):

    • Mary Barra, presidenta y CEO de General Motors Company, y una de las mujeres más poderosas del planeta (según Forbes y Fortune), mostró sus capacidades al darle un nuevo impulso a la empresa automotriz.
    • Lynn Good es Presidenta y CEO de Duke Energy, una de las empresas energéticas más grandes de América.
    • Mayra González, presidenta y directora general de Nissan México, es la primera mujer en dirigir la filial mexicana de la compañía japonesa.
    • Isela Costantini, ingresó como Strategic Marketing Analyst en GM y en 17 años de carrera corporativa dentro de la empresa, llegó a ser Presidente y Managing Director de General Motors para Argentina, Uruguay y Paraguay, antes de asumir durante un año la presidencia de Aerolíneas Argentinas.

    Una prueba de la importancia que están teniendo las políticas de diversidad e inclusión en el mundo corporativo y particularmente en el mercado laboral, también puede verse reflejada en Linkedin, la red social orientada a empresas, negocios y empleo más grande del mundo, que cuenta con la posición de Jefe de Diversidad Global, Inclusión y Pertenencia, gerenciada por Rosanna Durruthy. De hecho, el 39.1% del liderazgo en LinkedIn Corporation está representado por mujeres, con un aumento del 12% en los últimos dos años, y del 49% en los últimos cuatro años.

    Los ejemplos de liderazgo femenino corporativo y los resultados positivos que generan en las organizaciones, no son escasos, aunque no estén debidamente visualizados.

    La clave está en la educación

    Mientras la industria comienza a abrirse a la diversidad de género, impulsando políticas de inclusión, la importancia de la formación profesional en un país como Argentina, donde faltan ingenieros en muchas especialidades, es cada vez más determinante, en especial para las mujeres, quienes pueden ocupar posiciones difíciles de cubrir por falta de graduados.

    Lynn Siggins, Commercial Engineer para el Reino Unido de Rockwell Automation, reconoce en el artículo ‘¿Mujeres ingenieras? ¡Mujeres ingenieras!’ su pertenencia a un colectivo minoritario que representa solo el 9% del total de ingenieros británicos, expresando que se necesita formar a las jóvenes en las disciplinas de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas. “Debemos enseñarles que la ingeniería no se limita al estudio de la física y la informática y que brinda muchas oportunidades que pueden ser emocionantes y divertidas”, señala.

    En este sentido, un dato alentador es que está aumentando la matriculación femenina en las carreras de ingeniería. Según los resultados de un informe de la Dirección de Estadísticas e Información de la UTN publicados en La Nación, entre 2007 y 2016 creció 38% la cantidad de mujeres que estudian en la UTN, aunque solo representan el 20% del alumnado total. Por ejemplo, en Ingeniería Industrial se incrementó en ese período desde un 17% al 25,4%; un crecimiento que también se pudo observar en Ingeniería Civil (del 17,6% a 25,2%) y en Ingeniería Electromecánica (de 2,2% a 4,9%). Aunque a nivel global, y a partir de datos de la Secretaría de Políticas Universitarias de la Nación, el 61,9% de los estudiantes del ciclo superior son mujeres, pero solo el 20% opta por carreras vinculadas con ingeniería.

    Una tendencia que también se ve reflejada a nivel nacional: en Argentina, las alumnas de ingeniería aumentaron 2 puntos porcentuales en cinco años, pasaron de ser el 21,8% en relación a los varones en 2012, al 24% en 2016.

    Para graficar este fenómeno, un artículo publicado hace casi un año por Infobae, titulado ‘De profesión ingenieras: 4 historias de mujeres que rompieron los esquemas’, relata las experiencias laborales de cuatro graduadas en ingeniería, que se desempeñan en puestos que antes eran considerados exclusivamente masculinos.

    El aporte a la diversidad en los procesos de reclutamiento

    Hace poco nos dimos cuenta que las búsquedas profesionales para cubrir puestos corporativos comúnmente son publicados utilizando el masculino de la posición. Por ejemplo: Gerente de Planta, Jefe de Logística, Supervisor de Calidad.

    Desde NUMAN comenzaremos desde este mes de marzo de 2019 a utilizar lenguaje plural, optando por portadas de las búsquedas en donde indiquemos, por ejemplo, que buscamos una “Gerencia de Logística”, una “Jefatura de Producción”, o una “Supervisión de Mantenimiento”.

    Si bien es un aporte ínfimo, estamos convencidos que es el camino correcto para minimizar sesgos, en este caso en perjuicio de las mujeres que deciden desarrollarse dentro del ámbito ingenieril-industrial.

    En este 8 de marzo de 2019, queremos desearles a todas las mujeres un Feliz Día, y reafirmar nuestros deseos en pos de lograr que la industria argentina evolucione hacia la igualdad de género.