La industria de energías renovables activa el mercado laboral

    Por Leandro di Nardo, Director de NUMAN

    El desarrollo de energías renovables está cobrando impulso en la Argentina, donde su potencial de crecimiento es muy promisorio ya que prácticamente está todo por hacerse.

    Las perspectivas positivas que presenta esta industria se ven reflejadas en oportunidades concretas del mercado laboral, especialmente para ingenieros especializados.

    Esta semana, los operadores privados del sector coincidieron -en el encuentro ‘Energyear ConoSur’ celebrado en Buenos Aires- que confían en la continuidad del impulso gubernamental al desarrollo de fuentes de generación ‘limpia y barata’ de energía en la Argentina, más allá del escenario político en el país. También dijeron que la generación distribuida tendrá un desarrollo paulatino, a medida que las condiciones de mercado demuestren que vale la pena producir energía propia y volcar los excedentes al sistema. Así lo refleja un artículo publicado por la revista Nuevas Energías, donde se destaca que las distribuidoras de electricidad tendrán en el futuro una participación más activa en los acuerdos de venta de los suministros (PPA, por su sigla en inglés), en reemplazo del rol que cumple en la actualidad Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico).

    “El despliegue de las energías renovables en la Argentina instaura una política de carácter federal, en la que el sector público, las empresas, las universidades y las ONG´s participan en el cometido de alcanzar una matriz energética más diversificada, segura, accesible y limpia para todos los ciudadanos”, señala Sebastian Kind, Subsecretario de Energías Renovables y Eficiencia Energética, en la presentación del Índice Provincial de Atractivo Renovable (IPAR), que analiza el grado de desarrollo de las energías renovables en las 24 jurisdicciones del país y su atractivo y potencial para la inversión.

    Elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en colaboración con Subsecretaría de Energías Renovables y Eficiencia Energética del Ministerio de Hacienda de la República Argentina, el indicador semestral utiliza 27 variables que abarcan aspectos regulatorios, fiscales e institucionales a partir de la normativa vigente, y cuestiones tecnológicas de aprovechamiento de los recursos y desarrollo de infraestructura en cada jurisdicción. En el futuro podrían incorporarse nuevos parámetros de evaluación.

    En esta primera edición, las provincias mejor ubicadas a partir de los resultados obtenidos por el indicador son Buenos Aires, San Juan, Córdoba, Chubut, Catamarca y Mendoza.

    Contexto de la industria de energías renovables

    “La existencia de un marco regulatorio sólido, sustentado en la Ley Nacional 27.191 y respaldado por un programa innovador e inédito para la incorporación a gran escala de energía de fuentes renovables, ha dado lugar a un desarrollo inusitado de proyectos que hoy suman 126 entre aquéllos que ya han ingresado en operación comercial (30) y los que se encuentran en plena construcción (96), por una potencia de 4.593 MW y una inversión estimada de más de 6.800 millones de dólares en plena ejecución”, explica Sebastian Kind, destacando también a los contratos celebrados entre Grandes Usuarios y generadores renovables independientes en el Mercado a Término de Energías Renovables (MATER), instrumentado por la Res. 281/2017, norma a través de la cual, por primera vez en la historia del país, se implementa un sistema de administración de la prioridad de despacho, específicamente diseñado para el sector renovable que, al mismo tiempo, respeta en absoluto el libre acceso a la red, en cumplimiento del marco legal vigente del sector eléctrico.

    “Confiamos en que el IPAR contribuirá al seguimiento a nivel provincial de las iniciativas adoptadas por Nación, en el marco de las leyes 27.191, fundadora del ‘Régimen de Fomento Nacional para el uso de fuentes renovables de energía destinada a la producción de energía eléctrica’ y 27.424, creadora del ‘Régimen de Fomento a la Generación Distribuida de Energía Renovable integrada a la red eléctrica pública’, permitiendo identificar los principales desafíos a sortear en materia de política e infraestructura para posibilitar la existencia de proyectos a lo largo y ancho del país”, sostuvo el Subsecretario de Energías Renovables y Eficiencia Energética.

    Un artículo periodístico de Infobae, que aborda el lanzamiento del índice IPAR, refleja claramente las implicancias de cada una de las normas:

    • La Ley Nº 27.191 impone la meta de alcanzar un 20% del consumo de energía eléctrica nacionala base de fuentes renovables para el año 2025 y se encuentra focalizada en los proyectos de generación de alta potencia, generalmente alejados de los centros de consumo, que producen energía para inyectar al Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Principalmente se trata de proyectos grandes superficies de paneles solares o conjuntos de aerogeneradores, así como proyectos de generación a base de recursos biomásicos y pequeños aprovechamientos hidroeléctricos
    • La Ley Nº 27.424 de Generación Distribuida abarca al 99% de los usuarios eléctricos del país que no forman parte del Mercado Eléctrico Mayorista (unos 16 millones de usuarios de tipo comercial, industrial y residencial), a quienes habilita para generar su propia energía de fuente renovable para autoconsumo, remunerando los eventuales excedentes que se inyecten a la red.

    Ambas generan un ámbito de oportunidad muy significativo para el sector, con impacto directo en relación a la empleabilidad de ingenieros argentinos. Buenas noticias, en un marco de crisis.

    Actualidad del mercado laboral sectorial

    Al igual que lo que ocurriera años atrás con perfiles especialistas para Oil&Gas, se está viviendo un fenómeno de ‘internacionalización del hunting’ en las búsquedas de personal calificado para compañías del sector de energías renovables.

    Hoy tenemos trabajando en Argentina y el resto de América Latina a profesionales provenientes de Europa con amplia trayectoria en esta industria específica, y mucho intercambio de radicación entre argentinos, chilenos y uruguayos. Sumando al fuerte aluvión de ingenieros experimentados en cuestiones energéticas, que llegaron a nuestro país procedentes de Venezuela.

    Por otra parte, hay muchas compañías globales que están dando sus primeros pasos en Argentina y esto representa una oportunidad de generación de nuevo empleo para profesionales radicados en nuestro país.

    Se trata de un campo en el que se debe trabajar permanentemente para ser competitivos y lograr que la energía renovable sea cada vez más barata y accesible para todos.