Industria federal: oportunidades y desafíos para el mercado laboral en la Argentina

    Por Leandro di Nardo, Director de NUMAN

    La impronta federal que caracteriza a la industria argentina, conlleva oportunidades y desafíos para el desarrollo empresarial y profesional. Una realidad, cuyo análisis abordaremos dentro de tres meses, durante la tercera edición del Foro Argentina Industrial, en el que estarán representados los 24 distritos del país, a través de la participación de mandos altos y medios de diversas compañías.

    Anticipándonos a los análisis que tendrán lugar en el foro, en este artículo realizaremos una primera aproximación a un tema central para la competitividad argentina.

    En efecto, las compañías del ámbito industrial radicadas en la Argentina, si bien mantienen una alta concentración alrededor de grandes centros urbanos -en especial en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y el conurbano bonaerense-, cuentan con una importante dispersión a lo largo y ancho de todo el país. De hecho, en todas las provincias pueden encontrarse plantas productivas y campamentos de operación, lo que permite a muchos ciudadanos acceder a empleos de calidad, independientemente del lugar en el que residan.

    Estamos atravesando desde hace algunos años un proceso de profundización del federalismo industrial, en cual podemos observar una fuerte integración público-privada, para la concreción de diversas iniciativas.

    Veamos algunos ejemplos:

    • El desarrollo de proyectos de energías renovables, eólica y solar, está constituyendo un poderoso motor para lograr una mayor federalización de los puestos de trabajo técnicos de Media y Alta Gerencia, activando oportunidades en diferentes regiones del país, como la Patagonia.
    • En la provincia de Córdoba, la creación de un clúster vinculado a la producción de cajas de cambio, que nuclea a más de 20 empresas autopartistas, al Estado provincial y universidades, permitirá desarrollar un polo competitivo a nivel mundial, con múltiples oportunidades laborales para profesionales vinculados a las industrias automotriz y de maquinarias agrícolas, y los sectores autopartistas y fabricantes de agropartes.
    • La explotación de Vaca Muerta, conlleva crecientes posibilidades de empleo, tanto en las empresas que lo operan, como en los proveedores de bienes y los prestadores de servicios, que les dan soporte. El objetivo de duplicar la producción del yacimiento durante los próximos cinco años, tendría un impacto altamente positivo para el mercado laboral de la industria energética, generando unos 500.000 nuevos empleos.

    En este punto, vale destacar un factor que puede resultar determinante para el desarrollo industrial del país. La llegada de numerosos inmigrantes altamente capacitados, principalmente en el ámbito energético, nos permite incorporar un talento que nos estaba faltando, ante la escasa cantidad de graduados en ingenierías específicas. Un caso muy significativo es el de los profesionales venezolanos que se están radicando en la Argentina, con una participación cada vez más significativa en los procesos de selección laboral.

    Frente a esta realidad, el Gobierno nacional implementó un programa de orientación de flujos migratorios, denominado Radex. Se trata de un sistema de registración online para los inmigrantes que tramiten su residencia en la Argentina, a fin de conectarlos con oportunidades laborales que requieran de sus competencias, en las provincias que se sumen a esta iniciativa, como lo han hecho Neuquén, Río Negro y Chubut, mientras que en breve podrían sumarse también Jujuy y San Juan.

    Este programa podría potenciar la federalización industrial e incrementar la densidad poblacional de muchos distritos, reduciendo la concentración de personas y consecuentemente de talento, principalmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Hasta el momento, los resultados son los siguientes:

    • 300 inmigrantes aprovecharon los beneficios de este sistema y se radicaron principalmente en zonas petroleras.
    • Se canalizó una demanda laboral para extranjeros de 93.000 puestos de trabajo en diferentes zonas rurales del país.

    Para complementar este esfuerzo, según informo Infobae, desde el Ministerio de Educación de Nación se estaría buscando agilizar los trámites de revalidación o convalidación de los títulos universitarios de los extranjeros.

    Aquí vemos nuevamente la integración de lo público y lo privado, en pos de un mismo objetivo: mejorar la competitividad del país y las oportunidades laborales de los profesionales que lo habitan.

    Mercado laboral federal

    Una industria federal como la argentina, aporta una amplia oferta para que los profesionales de Ingeniería y Operaciones puedan desarrollar sus carreras en distintos puntos del país, de acuerdo a las prioridades que tengan en relación a su plan de vida personal o familiar.

    Este contexto plantea el escenario de oportunidades y desafíos, al cual nos referíamos al principio:

    • Las oportunidades están claramente relacionadas con la posibilidad que tienen los profesionales de desarrollarse en distintos ámbitos, sin la necesidad de tener que trasladarse a un punto único de concentración. Por ejemplo, el incentivo de lograr una vida familiar que tenga un mayor contacto con la naturaleza, puede significar un valor agregado de consideración, para una persona que reside en una ciudad y decide trasladarse a trabajar en una organización radicada en una localidad menos habitada. En sentido contrario, para quien vive en un pueblo o pequeña urbe, puede implicar un gran estímulo la posibilidad desempeñarse laboralmente en una capital provincial o en los centros urbanos de mayor envergadura del país.
    • En relación a los desafíos, un país con las dimensiones que tiene Argentina, platea el reto de resolver las necesidades que tienen las empresas por cubrir posiciones de Mandos Medios y Altos, con los profesionales más adecuados para cada puesto, cuando la compañía y el candidato se encuentran localizados en diferentes ámbitos geográficos.

    En ambos casos, la clave reside en poder identificar esas motivaciones en cada candidato y determinar su grado de adaptabilidad a cada situación geográfica y a la cultura organizacional de cada empresa, en un contexto social específico.

    Justamente, el principal aporte de valor que pueden proveer los headhunters de nicho, consiste en simplificar la identificación de estas características en cada candidato y anticipar su adaptabilidad al entorno laboral, al conocer los detalles y características de cada compañía, y el entorno social y geográfico en el cual se encuentra situada. Especialmente cuando el lugar de trabajo se encuentra en zonas poco pobladas, lo cual supone un desafío adicional.

    En los procesos de reclutamiento se conjugan diversos factores vinculados a la capacidad de:

    • detectar perfiles profesionales técnicamente preparados,
    • contar con el arte de comprender la historia y motivaciones de la persona,
    • entender si el candidato podrá conectarse con la cultura organizacional,
    • y determinar cómo éstos factores pueden o no relacionarse.

    Es por ello, que para los profesionales que están deseosos de embarcarse en proyectos de vida profesionales lejos de la ciudad capital (o trasladarse desde las localidades provinciales a las grandes urbes), como para empresas que pretenden captar los mejores ejecutivos de la industria disponibles en el mercado, resulta de suma utilidad contar con un partner que conozca las particularidades de cada zona, que pueda comprender cabalmente los aspectos técnicos de las operaciones y que continuamente esté en contacto con el mercado target.