10 propuestas para lograr una mayor motivación en los equipos de operaciones

    Por Daniel Urman, Director de NUMAN

    Mantener a un equipo comprometido y motivado con los objetivos corporativos, es clave para que una empresa industrial sea productiva y competitiva.

    En tiempos de crisis y bajas expectativas como los actuales, el desafío es doble y requiere del despliegue de estrategias adecuadas a las circunstancias que enfrenta el país y la industria en particular, como así también del diseño y ejecución de una planificación aterrizada con la realidad.

    Si bien la atención de estas cuestiones es central, no siempre las organizaciones centran su atención en ellas.

    En el marco del evento Human 4.0, José Maria Borda, vicepresidente de Sisteplant, una compañía española especializada en apoyar a empresas del sector industrial y de servicios en la mejora de su competitividad, mencionaba que cuando visitaban a sus clientes, ellos les hablaban del componente digital, del tecnológico, del conocimiento y también del aspecto organizativo, pero, sorprendentemente, no les hablaban de las personas. “Detrás de todos esos componentes tan importantes están las personas. Las empresas tienen que ser conscientes de que por mucha tecnología que implanten, si no se explota bien, no sirve de nada. Y quien la explota son las personas”, advirtió, en una crónica publicada por ORH – Observatorio de RRHH.

    Teniendo en cuenta la importancia que tiene la motivación para la productividad y competitividad de una empresa,  veamos algunos estímulos que podrían incorporarse en diversas industrias, a fin de mejorar los niveles de ‘engagement’ del personal de planta:

    1. Diseñar beneficios focalizados para cada una de las personas según gustos y/o conveniencias.
    2. Desarrollar programas para colaborar con la comunidad (por ejemplo: soldar en las escuelas o realizar un taller de juguetes).
    3. Que los Gerentes/Directores de la Compañía realicen charlas de Orientación Vocacional o aconsejen en el desarrollo profesional de cada persona que forma parte del equipo corporativo.
    4. Diseñar un plan para medir el desempeño y poder premiar el mismo de forma anticipada.
    5. Ayudarlos a los trabajadores a terminar la secundaria y/o a obtener becas de estudio.
    6. Realización del Family Day, para compartir una jornada con las familias en la planta, buscando la integración y el sentido de pertenencia de los trabajadores.
    7. Desarrollar programas para garantizar la reconversión laboral y la empleabilidad de los trabajadores, frente a los cambios que está impulsando la cuarta revolución industrial en los procesos productivos, con el creciente impacto de la automatización en numerosas posiciones laborales.
    8. Contribuir al desarrollo de habilidades blandas centrales para mejorar los niveles de desempeño y adaptarse a las crecientes exigencias de mercado, como: liderazgo, comunicación, trabajo colaborativo en equipo, entre otras.
    9. Generar confianza y dialogo a través de la apertura de canales de feedback (formales e informes), respondiendo rápida y efectivamente a los reclamos, aun cuando la misma deba venir de las áreas de soporte a la planta.
    10. Felicitar, agradecer y comunicar los logros obtenidos públicamente.

    En relación a la implementación de sistemas de premios económicos, los ejecutivos participantes del Foro Argentina Industrial 2018 analizaron que pueden ser motivantes, aunque identificaron un riesgo serio de que este tipo de iniciativas pierdan efecto o se transformen en un derecho adquirido. Por ello, concluyeron que si se implementan este tipo de programas, deben ser justos y dejar de pagarse cuando no se alcancen los objetivos fijados.

    Otro de los incentivos a considerar es el abono de premios por presentismo, tanto en forma individual como por grupos, para estimular en este último caso el espíritu solidario y colaborativo entre los miembros de un equipo.

    Como analiza el artículo ‘Innovación y enfoque en las personas: claves para mejorar la productividad’, publicado en el blog de Eden, a mayor satisfacción laboral, mayor compromiso del trabajador con sus tareas y más motivación.

    Y como consecuencia de ello: mejores niveles de productividad y competitividad.