8 políticas corporativas para mejorar la competitividad en las empresas industriales

    supply chain
    businessman hand shows people cogs as concept

    Por Daniel Urman, Director de NUMAN

    El 69% de los ejecutivos de empresas industriales radicadas en nuestro país, que participaron del Foro Argentina Industrial 2019 organizado por NUMAN y el IEEC, señaló que en su organización el concepto de competitividad está altamente vinculado a la gestión diaria, mientras que el 18% manifestó que está medianamente vinculado y el 13% que existe una leve relación entre ambos.

    Más allá de las políticas públicas que el sector industrial espera se ejecuten durante los próximos meses, la necesidad de mantener la competitividad en tiempos de crisis y recesión, lleva a las compañías a trazar estrategias que permitan atravesar los desafíos que plantea la actual coyuntura política y económica de la Argentina.

    Justamente, en relación a las medidas internas que están implementando o planeando implementar las empresas para mejorar la competitividad, las preferencias identificadas por los ejecutivos industriales fueron las siguientes:

    1. Mejora de procesos (88%)
    2. Reducción de gastos (55%)
    3. Inversión en maquinarias o inmuebles (36%)
    4. Programas de capacitación y entrenamiento del personal (36%)
    5. Investigación y desarrollo de nuevos productos o servicios (26%)
    6. Expansión de las operaciones a nuevos territorios (19%)
    7. Reducción de personal (15%)
    8. Inversión en marketing y publicidad (3%)

    Analizando estos resultados, consideramos que la mayor inclinación por políticas de mejora de procesos, sin descuidar los programas de reducción de costos -que asumimos seguirán siendo protagonistas el próximo año-, responde a que a partir de esos procesos las empresas industriales buscan dar saltos cualitativos y cuantitativos de mayor nivel, implementando metodologías de mejora continua, de lean manufacturing, u otras.

    Así, las compañías pueden acceder a nuevos mercados, ganar nuevos clientes, fidelizar cuentas existentes, y minimizar los sobrecostos asociados con problemas de calidad, entre otros beneficios.

    Tengamos en cuenta que cada vez más las empresas y sus ejecutivos toman consciencia que «la competencia» puede encontrarse en cualquier sitio del planeta. Por ello, la mejora de procesos (en forma continua) se torna vital.

    Por otra parte, que el 36% de los ejecutivos industriales consultados está pensando en invertir en capital y en capacitación, es otra muestra que nos señala que la mejora en la productividad no pasa esencialmente por achicar las cuentas de gastos, sino por incrementar las capacidades de ofrecer productos o servicios que cada vez agreguen más valor.