(Por Leandro di Nardo, director de NUMAN) Según informaba Ámbito Financiero a fines de agosto de 2019, la Argentina cuenta con 400 parques industriales en todo su territorio, 60% de los cuales están concentrados en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Sólo el 20% son privados o mixtos, mientras que el resto son promovidos por municipios o provincias.

“La tendencia mundial es el desarrollo industrial por la asociación de la inversión pública con la privada”, aseguraba Darío Parlascino, presidente de RedParques Industriales, una asociación civil sin fines de lucro de parques públicos y privados, y gerente general del Parque Industrial Comirsa, en un artículo de su autoría publicado en Infobae.

“Planificar como país el desarrollo de Parques Industriales competitivos y conectados es una de las claves para fomentar mayor competitividad en nuestras industrias, su logística y también, para generar los ámbitos propicios que estén a la altura de las exigencias de las empresas globales que decidan radicarse en nuestro vasto territorio”, sostenía Parlascino.

“Se trata de invertir en infraestructura, generar programas de exenciones y beneficios para la relocalización de empresas en parques industriales, crear fondos para la gestación y el fomento de agrupamientos industriales y logísticos, y promocionar las oportunidades de radicación en nuestro país, entre otros instrumentos”, enfatizaba el dirigente.

Por su parte, la consultora especializada, Cushman & Wakefield, señala en un informe exclusivo sobre los parques de la Región Metropolitana, que los agrupamientos industriales representan uno de los mejores ejemplos de colaboración y construcción de sinergias, y contribuyen notablemente a la mejora de los sectores productivos.

“El 82% de los 46 predios relevados cuenta con la clasificación de parque o agrupamiento industrial, lo que les permite acceder a los beneficios que establecen las leyes 13.774 y 13.656: seguridad jurídica, exenciones impositivas y la posibilidad de ampliar la actividad de las empresas sin restricciones por futuros cambios de códigos urbanísticos”, desatacan desde Cushman & Wakefield.

“La decisión de instalarse en un parque supone un crecimiento para las empresas, no solo a nivel espacial, ya que son múltiples las ventajas que aparecen a partir del ingreso a una comunidad: el sistema productivo en su conjunto se optimiza”, advierten, agregando que los complejos industriales son una oportunidad innegable para los ocupantes, pero también para quienes deciden invertir en nuevos proyectos o en agrupamientos ya consolidados.

Buenas prácticas

En el mes de agosto pasado, el entonces Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación Argentina, publicó una guía de recomendaciones sobre ‘Buenas prácticas en el diseño y gestión de parques industriales’, que incluye lo mejor de las experiencias de los parques industriales de Argentina.

“Los parques industriales han cobrado gran relevancia en los últimos años, ocupando un lugar protagónico en la agenda del desarrollo de nuestro país. Los beneficios brindados en materia de ordenamiento territorial, sustentabilidad, reducción de la contaminación, generación de empleo, entre tantos otros, han generado gran interés tanto en el sector público – provincias y municipios – como en el sector privado”, se señala en la introducción de la guía.

“En el marco de este auge, ha crecido exponencialmente la disponibilidad de suelo industrial, tanto en los conurbanos de grandes ciudades como en pequeñas localidades a lo largo y ancho del país”, destaca el reporte, donde se subraya que en los parques industriales la gestión pública cumple un rol fundamental, alejándose de la lógica del mercado para centrarse en una estrategia de política de Estado.

“El rol del sector público es fundamental, en tanto los agrupamientos surgen en pos de un beneficio social más que de un beneficio económico, en función del impacto que generará a largo plazo, fundamentalmente, en términos de generación de empleo en la comunidad”, se explica en el informe.

Específicamente en el terreno de las buenas prácticas la guía destaca que un parque industria debe proveer un territorio dotado de infraestructura y servicios, y contar con:

  • Una organización que lo gestione y administre.
  • Una estrategia de promoción y comunicación del agrupamiento.
  • Una estrategia de vinculación con organizaciones del conocimiento.
  • Una política dirigida para favorecer la interacción con la comunidad.
  • Un programa que promueva la producción sustentable.

Beneficios

Las ventajas que aportan los parques industriales al tejido productivo son múltiples:

  • Potencian la competitividad, al permitir articular economías de red y de escala entre las empresas participantes, lo cual favorece a la complementariedad productiva, la innovación, el relacionamiento, y el desarrollo de mercados intermedios de producción y servicios.
  • Buscan la industrialización de la producción local, agregando valor a la actividad económica.
  • Generan nuevos puestos de trabajo y arraigo local, fomentando la consolidación de la industria federal que caracteriza a nuestro país, descomprimiendo otras zonas geográficas.
  • Brindan a las empresas la posibilidad de ajustar sus costos.
  • Aportan infraestructura, servicios y seguridad, permitiendo que las empresas industriales instaladas en estos predios puedan compartir estos recursos.
  • Proveen un entorno ideal para la articulación con las universidades, en términos de colaboraciones para la investigación (incluyendo el acceso a laboratorios y centros de ensayos, pruebas y certificaciones), el desarrollo de programas de pasantías, la transferencia de tecnología, y la posibilidad de articular proyectos de capacitación efectivos. En definitiva, son un elemento central para reducir la brecha entre la matriz productiva y la academia.
  • Ofrecen exenciones impositivas en relación a tributos municipales y provinciales.
  • Facilitan a las empresas instaladas la adecuación a la normativa vigente.
  • Permiten mayor protección del medio ambiente.
  • Operan como articuladores de iniciativas públicas y privadas.
  • Favorecen la implementación de programas de pre incubación para emprendedores innovadores.

No obstante, como se señala en un artículo de El Cronista Comercial sobre las ventajas que proveen este tipo de predios, es importante señalar que el éxito, dinamismo y potencialidad de un parque industrial, en relación a cada empresa en particular, están directamente relacionados con el sector de actividad predominante en cada predio, y la forma en cómo se complementan, articulan y coordinan las actividades productivas.