industria argentina

(Por Daniel Urman, director de NUMAN) La pandemia provocada por el Covid-19 está impactando en forma crítica a todas las economías del mundo, con consecuencias aún imprevisibles. Más aún para la industria argentina.

De la noche a la mañana las empresas se han enfrentado a un escenario tan volátil como peligroso, que no estaba en las previsiones de nadie.

En la segunda o tercera línea de fuego, detrás de las personas que se desempeñan en el sector sanitario, se encuentran quienes trabajan en el ámbito industrial.

La decisión del gobierno argentino ha sido no detener al tejido productivo esencial y mantener en funcionamiento a parte de la industria, pese a la cuarentena decretada.

Es por ello que las industrias están implementando una serie de medidas en procura de garantizar la seguridad laboral de sus trabajadores.

“La industria argentina está ingresando en una crisis que tendrá importantes consecuencias a corto o largo plazo. Pero esta crisis no es ajena al entorno y al ámbito global que, debido a las circunstancia de la pandemia del coronavirus, está entrando también en una recesión sin precedentes. Está claro que esta pandemia tendrá efectos directos sobre nuestra economía, pero también es cierto que más allá de proyecciones, la industria tiene en sus manos la posibilidad de aportar su granito de arena”, señaló este fin de semana Leonardo Wagner, director ejecutivo de Parque Industrial La Bernalesa, en su columna ‘La industria en tiempos del coronavirus: la oportunidad histórica de transformar la economía’ publicada en Ámbito.com.

“Esta situación global, esta crisis, nos está enseñando a las industrias las restricciones y los peligros que, por ejemplo, podrían tener en nuestro engranaje los problemas climáticos, los conflictos bélicos entre países o un virus muy letal….Y el darnos cuenta de que no estamos preparados nos tiene que dar las fuerzas necesarias para unirnos”, agregó Wagner.

Con una mirada positiva, el director ejecutivo de Parque Industrial La Bernalesa destacó que la industria nacional siempre resurge y sobrevive de una u otra manera, considerando que el éxito de todo proyecto depende 100% de adaptarse a los cambios. Además enfatizó la importancia de contar con políticas de Estado claves para paliar las consecuencias que esta crisis dejará en el sector industrial: bajar la presión financiera o establecer acceso al crédito, por ejemplo.

En este contexto resulta importante ver lo que ocurre en uno de los sectores que se ubican en el centro de la crisis por el incremento de demanda que ha experimentado y su característica de esencialidad: la industria alimenticia.

Al respecto, una nota de Infobae, titulada ‘Cómo se preparan las distintas industrias para garantizar que habrá abastecimiento durante la cuarentena’, informa que en el marco de la resolución que publicó el Gobierno en la que estableció precios máximos para unos 2.000 productos de consumo masivo, instó en sus considerandos a las empresas que integran la cadena de producción, distribución y comercialización a incrementar su producción hasta el más alto grado de su capacidad instalada y arbitrar los medios a su alcance para asegurar su transporte y distribución con el fin de satisfacer la demanda creciente y evitar situaciones de desabastecimiento.

Según explica en el artículo la periodista Natalia Donato, a partir de esta resolución se generaron grandes desafíos a las compañías para poder cumplir con el abastecimiento. Con el total apoyo del sindicato, las empresas se mostraron a plena disposición del Gobierno, pero debieron, en muchos casos, modificar protocolos productivos para, con menos gente y con los mayores cuidados que requiere la expansión del coronavirus, priorizar la producción por sobre los estándares de eficiencia.

Está claro que ante el escenario que plantea la pandemia del coronavirus, el gobierno argentino ha tomado una actitud proactiva, tanto para proteger a la población como para afectar lo menos posible a la industria, anunciando una serie de medidas para atenuar el impacto económico de la crisis sanitaria:

  • Créditos productivos
  • Relanzamiento del Programa Procrear
  • Seguros de desempleo
  • Exención del pago de contribuciones patronales a ciertos sectores especialmente afectados.
  • Ampliación del Programa de Recuperación Productiva (REPRO)
  • Aceleración del pago de reintegros a la exportación para empresas industriales
  • Créditos al sector productivo por $ 350.000 millones (por parte del sistema bancario), para garantizar la producción y el abastecimiento de alimentos e insumos básicos.
  • También se destinarán $ 25.000 millones en créditos del Banco Nación a tasa diferencial para productores de alimentos, artículos de higiene personal y limpieza, y productores de insumos médicos.
  • Además habrá $ 2.800 millones en recursos del Ministerio de Desarrollo Productivo para el financiamiento de infraestructura en los parques industriales.

De acuerdo a lo que explicaron los ministros de Economía y Desarrollo Productivo, Martín Guzmán y Matías Kulfas, los anuncios del gobierno tienen como objetivo garantizar la producción, el trabajo y el abastecimiento en un momento difícil para el mundo. De esta manera buscan volcar a la economía recursos por más de 1,7% del PBI.

Como venimos sosteniendo en los últimos años desde NUMAN, las posibilidades de avanzar con éxito están cimentadas en el trabajo conjunto y complementario entre el sector público y el privado (y en este caso, la sociedad). Todos estamos navegando aguas turbulentas en el mismo barco y de cada uno de nosotros dependerá que lleguemos lo más enteros posibles a buen puerto.